Cómo aplicar bien el protector solar para evitar daños en la piel
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Cómo aplicar bien el protector solar para evitar daños en la piel

fotoprotector solar

Cómo aplicar bien el protector solar para evitar daños en la piel

¿Sabes cómo aplicarte bien el protector solar? Fíjate bien en estos detalles y aprovecha el doble los beneficios de este producto.

 

No falla. Es inaugurar la primavera y las tiendas de productos cosméticos (e incluso los supermercados) llenan sus estanterías con un sinfín de protectores solares. La oferta es vastísima y puede, a veces, causar confusión en los consumidores. ¿Hay un protector solar mejor que otro? ¿En qué debo fijarme a la hora de comprarlo? ¿Cómo leo el el etiquetado de un protector solar? Son muchas las preguntas que suscita este básico de nuestra rutina de belleza diaria y hoy intentamos responderlas con la ayuda de dermatólogos expertos.

Cómo aplicar bien el protector solar

 

En primer lugar, los dermatólogos recomiendan leer e interpretar bien el etiquetado del producto escogido. En ese sentido, hay que tener en cuenta que el sol emite distintas tipologías de radiaciones y que el protector solar más efectivo será aquel que nos defiende de los más perjudiciales para nuestra piel. Y no, no todos lo hacen. Es básico comprobar que nuestro fotoprotector protege de las radiaciones UVB y las UVA y es interesante que también lo haga de la luz azul y de los infrarrojos, relacionadas con la fotosensibilidades y el melasma.

Por otro lado, es preferible escoger un protector solar FPS 50. ¿Y qué significan esas siglas? Pues que la piel no se quema hasta que no haya sido expuesta a cincuenta veces a la cantidad de la energía solar que normalmente haría que sufriera una quemadura.

También hay que usar la cantidad de producto suficiente, cubriendo toda la superficie corporal y sin olvidarnos de las orejas, el dorso de las manos, la nuca, el dorso de los pies, el interior de las rodillas, las ingles… La cantidad que recomiendan los expertos es, aproximadamente, unos 30 mililitros en cada aplicación. Por lo tanto, un envase común de 200 mililitros debe servir para una decena de aplicaciones. Si el protector solar te cunde durante todo el verano es que algo falla.

También sobre su aplicación, los dermatólogos aconsejan extenderlo de forma uniforme. Así, si el protector solar utilizado contiene filtros físicos como el óxido de zinc y el dióxido de titanio, dejará un acabado blanco que permite ver dónde y dónde no se ha aplicado la crema. Si, en cambio, está compuesto filtros químicos e invisibles, habrá que estar más atentas. Además de ello, es importantísimo que en el momento de la aplicación la piel esté completamente seca. Si esta mojada, el fotoprotector no generará una buena capa y las gotas de agua funcionarán como lupa, aumentando el riesgo de quemaduras.

El momento en que nos ponemos el protector solar es determinante y tiene que ser media hora antes de la exposición solar y después de cada baño.

 

Teniendo todos estos puntos básicos en cuenta, la aplicación del fotoprotector será mucho más efectiva y saludable para tu piel. Que empiece ya el verano.