5 ejercicios para iniciarte en el universo del yoga facial
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5 ejercicios para iniciarte en el universo del yoga facial

5 ejercicios para iniciarte en el universo del yoga facial

Ejercitar los músculos de tu cara tiene beneficios increíbles com por ejemplo combatir el envejecimiento. Empieza con el yoga facial con estos ejercicios.

 

No hace mucho, en este mismo blog lanzábamos la siguiente pregunta: ¿sabíais que hay 57 músculos en nuestro rostro y que, por ejemplo, necesitamos activar más de 40 para enfadarnos? Con ella queríamos poner sobre la mesa una verdad evidente: que la cara tiene muchos músculos y que estos también merecen ser ejercitados y entrenados. La disciplina más efectiva para hacerlo está clara: el yoga facial.

Entre los múltiples beneficios de estas sesiones de entrenamiento están: que combate la flacidez, que mejora la flexibilidad de la piel del rostro, que estimula la circulación sanguínea, que fortalece la musculatura facial (y la del cuello) y que ayuda al bienestar emocional.

¿Qué es el yoga facial?

 

El yoga es una práctica milenaria que lleva ya décadas instalada en la cultura occidental como una disciplina con la que cuerpo y mente se benefician de múltiples maneras. Sin embargo, ha sido en los últimos meses cuando una de sus variantes más especializadas ha empezado a sonar con fuerza: el yoga facial. En la primera edición de 1983 de “El libro completo del Yoga” de James Hewitt ya se habla del yoga facial y se encuentran ejercicios para relajar los músculos de la cara. Sin embargo, no ha sido hasta ahora, un momento en el que hay una especial dedicación a cuidarse por dentro y por fuera, cuando esta práctica ha despegado.

El yoga facial se basa en que nuestra cara está formada por decenas de músculos que, al igual que hacemos con los del resto del cuerpo, deberíamos de ejercitar para mantenerlos fuertes y tonificados. Si tenemos un rostro “entrenado”, estará más firme, tonificado y se reducirán notablemente los signos de la edad

Los músculos de la cara, no son diferentes a los del resto del cuerpo, simplemente son más pequeños. Si no ejercitas tu cuerpo, este se va tornando flácido y débil. Lo mismo sucede con los músculos de la cara. Lo interesante de la musculatura facial es que está conectada entre sí de forma que los distintos ejercicios actúan en sinergia unos con otros

Cualquiera puede realizar esta práctica. La edad será determinante a la hora de empezar a ver resultados, y cuanto más joven se empiece mejor. Si empezamos con 30 años, lo que haremos será mantener nuestro tono muscular tonificado, (congelado en el tiempo); si comenzamos con 45 y ya notamos los efectos de la flacidez, con la práctica y siendo constante empezaremos a recuperar el tono muscular y eso nos ayudará a suavizar las líneas de expresión y recuperar la firmeza de nuestra piel.

Así, en resumidas cuentas, el yoga facial es un método que estimula los tejidos, fortalece los anclajes naturales del rostro y mejora las arrugas de expresión.

yoga facial
© Cortesía de @xuanlanyoga

De la teoría del yoga facial a la práctica

 

Qué es y qué puede aportar a nuestra vida el yoga facial es algo que tenemos, a estas alturas, bastante claro. Eso sí, nos cuenta traducir esos conocimientos a la práctica. Y es que, ¿qué ejercicios hay que realizar para iniciarse en esta disciplina? Para hacerlo de forma correcta y efectiva, hemos recurrido a un vídeo que la experta en yoga Xuan Lan grabó enseñando una rutina de entrenamiento para principiantes. Estos son sus ejercicios.

  1. Apoyar los dedos de las manos en la frente y presionar hacia arriba a la vez que elevamos la mirada. Intentamos cerrar los párpados y estar muy pendientes de la respiración.
  2. Situar los dedos al lado de las aletas de la nariz y presionar mientras inhalamos y exhalamos. En cada respiración, la instructora recomienda ir desplazando la presión de los dedos hacia los pómulos y orejas.
  3. Colocar el dedo medio en el párpado contrario a la vez que apoyamos el índice en el borde exterior del ojo. Sin dejar de hace presión, llevamos la cabeza al hombro. Repetir con el lado opuesto y respirar profundamente en cada intercambio.
  4. Cerramos los ojos con fuerza, inhalamos e ‘hinchamos’ las mejillas. Exhalamos con fuerza y relajamos los músculos. Repetir varias veces para trabajar las líneas de expresión.
  5. Apoyamos las yemas de los dedos en la frente, justo al lado de la raíz del cabello y presionamos mientras inhalamos y exhalamos. En cada respiración, vamos deslizando la presión de los dedos hacia las orejas.

Dominar estos ejercicios básicos es fundamental para poder ejecutar ejercicios más avanzados. 

Una vez terminada esta rutina y en cada cambio de ejercicio, la profesora de yoga recuerda que hay que respirar consciente y pausadamente para así ayudar a la relajación y al bienestar. Según Xuan Lan, realizando con constancia estos ejercicios faciales ayudaremos a nuestra piel a lucir más fuerte, más joven y a tener menos estrés y menos arrugas. ¿Quién no ha deseado eso alguna vez?

¡Namaste!

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